“Es para los niños lo que las paredes son para una casa, les da fronteras y dimensiones a la vida. La rutina establecida da una sensación de seguridad, da un sentido de orden del cual nace la libertad”.
Robert Drielcus.
“Costumbres, actitudes, formas de conducta y aprendizajes. El hábito bien adquirido y usado nos permite hacer frente a los acontecimientos cotidianos”.
Antonia Fernández.
La rutina diaria organizada ayuda a crear buenos hábitos que ayudarán al desarrollo del niño. Se deben poner en práctica desde el nacimiento, siendo flexibles ante el momento evolutivo del niño, son muy importantes para el desarrollo de la personalidad.
Hay ciertas actividades diarias que serán las básicas para marcar los tiempos y las rutinas.
Las rutinas de alimentación, sueño e higiene son algunas de las que se pueden ir adquiriendo en estas edades.
Beneficios de establecer rutinas y hábitos desde pequeños:
- Le dan seguridad al niño, lo ayudan a anticipar lo que vendrá.
- Dan autonomía.
- Orientan al niño, lo ayudan a organizarse y planificar su accionar.
- Mejoran el ambiente familiar.
- Enseñan valores como la cooperación.
- Fomentan el trabajo en equipo y el sentirse responsable por lo que hace.
Durante los primeros años de vida la familia juega un rol fundamental en la transmisión de valores, normas, hábitos, rutinas y costumbres a sus hijos. Desde el jardín a través de acciones pedagógicas se continúa con todo esto. La relación entre la familia y el jardín es fundamental para un óptimo resultado.
